AVISO A LECTORES SUSPICACES: Este escrito debe interpretarse a modo de "Carta a los Reyes Magos", no como un escrito ajeno a nuestras realidades. Quizá no existan los príncipes azules pero sí la gente con "duende"...
Querido visitante,
Si estás leyendo esta carta es que por alguna extraña razón encontraste mi página. Si nos hubiésemos conocido en cualquier otro contexto muchas de las cosas que vas a leer las hubieras ido descubriendo poco a poco, o quizá jamás, así que puedes saltarte los párrafos que creas convenientes pero guárdalos en un lugar seguro porqué quizá te sean útiles en otro momento…
Voy a contarte lo que para mí es importante antes de que sigas acercándote. Si después de leer lo que sigue continuas interesado, los dos nos habremos ahorrado tiempo y probablemente algunos malentendidos. Si decides no seguir, también.
Nací en 1978 en Barcelona, exactamente el día 5 de enero (sí regalo de reyes magos). Mis padres y mis abuelos también son de Barcelona. Tengo un hermano cinco años menor que yo..
He crecido con mucho cariño y tengo muy buena relación con mi familia, a veces pienso que somos como un clan. A la que ocurre algo (bueno o malo), ahí estamos todos los que somos (mis padres, mi abuela materna, mi abuelo paterno, mi hermano y su novia, y mi perro Khun).
Mi familia es muy importante para mi pero no te agobies, de ellos me encargo yo solita, al menos hasta que te sienta parte de ella. Entonces valoraré que no hagas el cangrejo. Mis padres no muerden y no esperan que nos casemos mañana ni que te cortes un brazo por mí. Si saben que me haces feliz tendrán más que suficiente.
Comparto piso con Nina, mi gata. Hace cinco o seis años que vivimos solas y a veces el piso se nos hace un poco grande. Espero solucionar este tema con un poco de tiempo…
De todas formas, uno de mis deseos es vivir fuera de Barcelona. Encontrar un lugar con algo de jardín y poder “adoptar” un labrador negro que se llame Otto. La verdad es que me apetece encontrar un proyecto personal que funcione y compartir mi vida con un humano del género masculino que se preocupe de mi tanto como yo de él. ¿Te atreves a soñar conmigo?.
Soy económicamente independiente, es decir, me mantengo solita, aunque me gusta que me inviten a cenar, sobretodo a lugares con algo de encanto. Ya sabes, poca luz, música suave... Esto no quiere decir que me tengas que abrirme la puerta ni que no podamos pagar una comida a medias. Tampoco que yo no vaya a invitarte jamás.
También me encanta salir de tapeo, ir a pasar el día al campo con un cesto de comida o pararnos en el bar más cutre. Sólo tengo dos requisitos: que esté limpio y que sea en buena compañía.
Lo de salir de fiesta hasta las quinientas ya lo hice mucho tiempo y ahora, la verdad, me apetecen otras cosas (cine, teatro, pasear, etc.). Me gusta ir de copas pero a lugares en los que pueda mantener una conversación, que no estén apestados de humo, ni de gente. Disfruto saliendo por ahí (de día y de noche) pero también con un buen libro o viendo una peli de dvd en el sofá.
Pasé los veranos de mi adolescencia en Lloret de Mar (mis abuelos tienen una casita en una urbanización cercana) así que además de conocer gente de muchas nacionalidades y chapurrear inglés con cierta soltura, el tiempo me ha vuelto cada vez más extrovertida.
Me encanta viajar. Hasta ahora, a parte de estudiar el último curso de Pedagogía en Suecia, he estado en Nueva York, Miami, Holanda (Ámsterdam y pueblecillos varios), Francia (mi mejor amiga vive en París desde hace cuatro años… ¡La echo un montón de menos!), Marruecos, Turquia, Noruega, Menorca, Lanzarote..Hola.
Bueno, también he dado vueltas por la península… País Vasco, Asturias, Galicia, Extremadura, Valencia, Madrid, Andalucía… Seguro que me dejo algo pero mis lugares preferidos son la Costa Brava en invierno, y Granada y sus pueblecitos (si quieres acompañarme aceptaré la invitación en cualquier momento del año…).
Hasta ahora, la mayoría de vuelos los he tomado sola o con amigas así que me encantaría (re)descubrir el mundo con alguien especial. Por cierto, también me encanta que me recojan con un abrazo en el aeropuerto…
Sobre el tema laboral, trabajo en una fundación en temas relacionados con multimedia y educación. Hasta ahora, y desde que acabé la carrera, me he dedicado a temas relacionados con aplicaciones didácticas y formativas relacionadas con las nuevas tecnologías, formación de adultos y comunicación.
La verdad es que me gusta mi trabajo aunque necesito ese gusanillo en el estómago que me hace estar inquieta y superarme y aprender a cada momento… Imagino que por eso, cada dos o tres años, voy cambiando de empresa. Algún día acabaré montando algo (cuando sepa qué)…
Por cierto, eso también me pasa en las relaciones personales. Necesito que me hagas sentir viva y especial. Evidentemente, yo también pondré de mi parte. Seguramente, todo (porqué aunque me repito una y mil veces que no me quiero dejar ir… al final siempre confío demasiado) y espero de ti que hagas lo mismo.
Eso no quiere decir que pasemos las 24 horas de los 365 días juntos. Yo necesito mi espacio y espero que lo entiendas y que seas de los que valoran su propio espacio también. Tengo muy claro que somos dos seres individuales y que si dejamos de crecer cada uno por nuestro lado nos ahogaremos y acabaremos por aburrirnos el uno del otro.
Así que no voy a dejar de salir con mis amigas/os (cena, tapas, copas, cine, teatro, etc.). Si se presta, puede que “desaparezca” previo aviso rumbo a París o a cualquier otra parte, y puede que quiera ir sola o con mi gente de siempre. Algunos domingos iré a comer a casa de mis padres y aunque llevemos mucho tiempo juntos no siempre querré que vengas. Lo mismo con las fechas “señaladas”, aunque en este tema tendremos que hacer algunas negociaciones porqué en algunas soy un poco cabezota: me gustaría empezar el año a tu lado, la noche de las brujas (San Juan)…
Esto también tiene otra lectura: No voy a pedirte que renuncies a nada. Si estamos bien, confiaré en ti y no necesitaré demasiadas explicaciones.
He tenido varias relaciones “estables” aunque siempre he vivido sola, así que si en algún momento esto fuese adelante, espero que tengas paciencia conmigo. Tengo muchas ganas de intentarlo y de que salga bien pero tiempo al tiempo…
Me han roto el corazón varias veces y no tengo ninguna intención de que me lo vuelvan a romper. Tampoco quiero rompérselo a nadie. Busco una vida tranquila y sin complicaciones en lo que a las relaciones se refiere: quiero una relación estable (que no aburrida).
Me gusta charlar por teléfono siempre que tengamos algo interesante que contarnos pero si vamos a estar mucho rato, prefiero que nos veamos. Así podré mirarte a los ojos y ver tus gestos mientras hablas.
Los mensajitos de sms me ponen un poco frenética. Si son para que acabemos llamándonos o para quedar prefiero que me llames.
Puede parecer un poco cursi pero me gusta que me den las buenas noches y me gustará también que me mandes besos y me digas que me echas de menos, sobretodo si estamos a kilómetros de distancia. Tampoco tengas miedo de repetir una y mil veces que me quieres y cualquier otra cosa bonita que se te ocurra.
Aps! Odio el “cari”, el “churri” y cualquier otro diminutivo que pueda salir de la boca del Neng. Si no quieres llamarme Noe, ni Noemí, aceptaré un “bonita”, “brujilla”, “peque” o cualquier otro nombre un poco más “neutro”.
Hay otras cosas que me molestan terriblemente. Por ejemplo, que vayas al baño y dejes la tapa del wc levantada, que no cierres los botes de jabón cuando te duchas, que te acuestes con los calcetines puestos (ni te cuento si estamos en pleno acto sexual y me doy cuenta), que no pares de hablar de tus ex, de tu hermana o de lo bien que cocina tu madre.
En cuanto al tabaco, yo no fumo y aunque si salimos no me importa que tu lo hagas, cuando estemos en casa te pediré que salgas al balcón.¡Si no fumas acabas de ganar diez puntos!
Como ya te he contado antes, tengo una gata y en mi familia nos encantan los animales. Si a ti no “te chiflan” puedo entenderlo pero yo no voy a renunciar a ellos. Este punto es muy importante para mi porqué no me imagino mi vida sin animales así que tenlo en cuenta.
En cuanto a la tele, no la veo demasiado pero me gustan muchas de las series de la tv3 y acabo por engancharme a la mayoría de ellas. Si a ti te gusta ver partidos de fútbol podemos negociarlo, porqué yo, a menos que sea un Barça-Madrid, prefiero no saber nada de ese deporte en el que todos ganan una millonada por correr detrás de un balón.
¿Qué más? Habitualmente me muevo por Barcelona en moto. Odio el transporte público. Me pone de los nervios, sobretodo en horas punta, así que si algún día subes al metro o al autobús conmigo te ruego que tengas paciencia, ese monstruo quejita que te sujeta del brazo hasta clavarte las uñas no soy yo, es sólo un espectro de mi persona.
Por cierto, hacer carretera en coche me relaja. Si salimos de excursión me encantará que me lleves dónde quieras pero si me toca hacer de copiloto puede que esté un poco inquieta hasta que consiga relajarme o sepa qué hacer con las manos… Todo sea por no dormirse, ¡que queda muy feo mientras el otro se está dando la gran paliza!
Más cosas prácticas, no suelo tardar demasiado en arreglarme (es cierto), pero no me presiones porqué tu insistencia es directamente proporcional a lo que voy a retrasarme (esto puedes aplicarlo a otras cosas, pero ya lo irás descubriendo…).
Si quedamos a una hora, seguramente llegaré diez minutos antes. Tranquilo, sólo espero de ti que llegues a la hora.
Respecto a tu forma de expresarte, me gustan las buenas formas. Para mi, el tema eructos, ventosidades y palabras malsonantes en exceso no son sinónimo de confianza sino de dejadez y falta de respeto.
En cuanto a mi manera de ser, debo advertirte que soy muy expresiva emocionalmente hablando. No me importa llorar delante de nadie (por tristeza o por alegría), si vamos juntos por la calle puede que te asalte con un beso y si no hace demasiado calor me gustará que me rodees por la cintura o me cojas de la mano (tampoco no hace falta que sea siempre).
En honor a la verdad debo decirte que hasta la fecha vivo en una montaña rusa. Tengo momentos de máxima alegría en los que soy la persona más feliz del mundo y momentos en los que caigo en un pozo oscuro y en los que no hay quien pueda conmigo.
Espero no asustarte con esto. Para que sea más llevadero te diré que cualquier pequeño gesto puede hacer que este (y uno y mil más) sea el día más feliz de mi vida.
Sobre lo de antes, si estoy en fase gris, bastará con un abrazo. Ni se te ocurra decirme que estoy así sin motivo ni gilipolleces de esas, es lo que siento y punto. En cuanto me de cuenta que estás a mi lado, se me pasará. Prometido.
Me gusta el sexo y me gusta dedicarle tiempo y cariño. No necesito que seas un experto en el Kamasutra pero si que le pongas ganas y dedicación. Me gustará que hablemos de nuestros deseos y que me cuentes lo que te gusta y lo que no. Podemos poner en práctica tus fantasías y las mías (o al menos eso espero) pero elimina de ellas los tríos, el sadomaso, la zoofilia y cosas por el estilo.
La menstruación no es un problema para mí y espero que para ti tampoco lo sea, aunque (aceptando los tópicos machistas por una vez) debo reconocer que mi síndrome premenstrual me hace estar más sensible, así que vigila lo que dices o haces.
Por cierto, el tema dolor de cabeza (en mi caso migrañilla) también me afecta. No sé qué conoces del tema pero es insoportable. Normalmente se me pasa en unas horas acostándome en un lugar oscuro e intentado relajarme.
De todas formas, quizá te interese conocer que la realidad física del evento es un exceso de presión sanguínea en la cabeza. Esto quiere decir que la situación mejora con cierta rapidez cuando la sangre empieza a circular por el resto del cuerpo y el corazón se acelera. En resumen, que me duela la cabeza no hará, precisamente, que te mande al sofá.
En cuanto a la maternidad. Debo reconocer que cuando salgo a la calle me fijo en las mujeres embarazadas y en las parejas que pasean con su carrito. No tengo prisa pero es algo que quiero hacer y espero que tu estés dispuesto a compartirlo conmigo cuando decidamos que es el momento.
Creo que esto es en esencia, lo más importante que quiero contarte. Si no te has asustado estaré encantada de quedar contigo y cruzaré los dedos para que salten las chispas entre nosotros.
Si algo de lo que he escrito no encaja contigo, prefiero que me lo digas ahora e incluso que desaparezcas antes de que uno de los dos se enamore y suframos gratuitamente.
Un abrazo,
Noemí.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados